En el año 1922, el sacerdote Eusebio Millán introdujo en España el baloncesto. Este religioso había conocido este deporte durante su estancia en Cuba y a su llegada a Barcelona, donde impartía clase en las Escuelas Pías, intentó ponerlo en práctica entre su alumnado. Aquel juego, creado en 1891 en los Estados Unidos, no tuvo cálida acogida en un primer momento.
Sin embargo, el tesón del padre Millán terminó dando fruto con la organización del primer Campeonato de Cataluña en 1923. La semilla de la que germinaría el excelente baloncesto catalán se había plantado y su rama más importante apareció poco después.
El 24 de agosto de 1926, a propuesta de don Pedro Cusell, impulsor de todo tipo de actividades deportivas, se creó la sección, denominada entonces de "basket-ball" del Club de Fútbol Barcelona. En un primer momento estuvo integrada por dos equipos, titular y reserva, a los que se uniría, posteriormente, un conjunto femenino de corta existencia. Todos ellos anotaron las primeras canastas blaugranas.
Imagen de 1928