Lo siento pero no me salen las cuentas. A todos los equipos los árbitros les roban. Y ya está... Pues me faltan puntos para repartir. Por que si a todos les faltan 15 puntos y a todos los pequeños les han robado el Barça y el Madrid, ¿dónde está lo que falta?
Cuando me quejo de que al Barça le han perjudicado los árbitros en algún partido, la primera reacción de quien me escucha es "Pues anda, para una vez... Con lo que robáis vosotros" El veneno de la mentira de la prensa ha calado muy hondo en las mentes. Se hace realidad aquello de "Una mentira repetida mil veces llega a ser verdad" Lo siguiente que me responde mi interlocutor es... "Si vosotros os quejáis, qué tendrían que decir los pequeños" Los pequeños son todos los que no son Madrid ni Barça. Pues cualquier pequeño, sólo juega cuatro partidos contra los grandes por temporada, o sea doce puntos... ¿Les han robado los doce? pongamos que tres partidos los han ganado los grandes y uno lo han empatado... Ya sólo son diez. Pongamos que el empate y una victoria han sido legales. Ya sólo son seis. Y pongamos que en las dos victorias ilegales el resultado debería haber sido un empate... Ya sólo son cuatro y en el peor de los casos. De acuerdo, puede haber alguno que sean seis puntos... Pero también habrá alguno legal que sean cero puntos ¿no?
Pongo por ejemplo el Real Valladolid... Jugó con el Barça en casa y empató. No puede quejarse de los árbitros en ese partido (El Barça seguro que sí
Jugó con el Barça en el Nou Camp y perdió, sin poder quejarse de los árbitros tampoco. Contra el Madrid en casa, empató habiendo merecido la victoria pero en el Bernabéu perdio 7 a 0... O sea que en teoría le han "robado" 2 puntos (Sin contar lo del partido que empató con el Barça y que mereció perder)
¿Dónde están los otros puntos que se quedan por el camino? ¿A que va a ser que son de cruces entre los pequeños mismos? Entonces ya no cabe quejarse de los arbitrajes "como los pequeños"
Conclusión: Deduzco que los árbitros son muy malos y se equivocan mucho. No quieren recibir ayuda externa, sólo se pone el grito en el cielo cuando se confunden a favor del Barça. Si siguieramos el mismo camino de progreso en todas las parcelas del fútbol, seguiríamos jugando con vejigas de cerdo en vez de con balones.